04/03/2007 | Costo Fiscal de la disminución del Mínimo

IMPUESTO A LAS GANANCIAS

Costo fiscal del aumento del mínimo no imponible de Ganancias
¿REDISTRIBUCION DE INGRESOS Vs. DISMINUCIÓN DE LA RECAUDACIÓN?

Por Miguel Artín, Fabricio Bolatti y el Diputado Daniel San Cristóbal – Bloque Legislativo Frente Grande

"Los pobres tienen demasiado dinero, y los ricos no tienen suficiente" John Kenneth Galbraith, sintetizando el pensamiento económico neoliberal

El Gobierno Nacional modificó el mínimo no imponible y las deducciones del Impuesto a las Ganancias transfiriendo a los trabajadores –independientes y asalariados- 1.500 millones de pesos de la potencial recaudación del corriente año y del próximo. Esta decisión ocupó a las administraciones provinciales ya que por el régimen de coparticipación de impuestos afecta indirectamente a todos los niveles de gobierno. Así por ejemplo el Ministro de Economía de la Provincia del Chaco alertó a la ciudadanía diciendo que la medida era un mal negocio para el Chaco y que se perdía entre 60 y 70 millones de pesos en la recaudación de este año, un 46% de la mayor recaudación esperada.

Estamos frente a una decisión relevante y que de continuarse aplicando medidas económicas que tiendan a poner en discusión la distribución de la riqueza, se van a repetir en numerosas oportunidades. Resignar recaudación disminuyendo presión tributaria a favor de sectores sociales medios y bajos es una de las formas de dotar de mayor progresividad y justicia al sistema tributario.

Ahora, mayores ingresos en manos de los sectores bajos y medios de la economía significa mayor consumo y por consecuencia mayor recaudación impositiva. En una situación de crecimiento de la recaudación, medidas de este tipo ayudan a acentuar la tendencia positiva y sobre todo porque benefician a sectores con propensión al consumo y no esta dirigida a los sectores que concentran riqueza o la giran al exterior, situación que se inició con la dictadura militar y que se profundizó en la década de los noventa.

Seguidamente vamos a analizar algunos aspectos de esta medida:
· Breve descripción de la medida e identificación de los beneficiarios.
· Costo fiscal de la medida para cada nivel de gobierno u organismo.
· Costo fiscal para cada Provincia.
· Perspectiva de recaudación para el período.
· Conclusión.

Breve descripción de la medida e identificación de los beneficiarios

La medida aumenta el mínimo no imponible del Impuesto a las Ganancias, que pasa de 2.400 a 3.200 pesos para solteros y de 3.200 a 4.000 pesos para casados (familia tipo). Esto significa un incremento del 25% y 30% del piso salarial a partir del cual los trabajadores en relación de dependencia están obligados a pagar el impuesto a las Ganancias, lo que significará una mejora en los sueldos de bolsillo de cerca de 800.000 empleados de ingresos medios.

El decreto por el cual se instrumentará la medida entrará en vigencia a partir del 1º de abril pero tendrá efectos retroactivos al 1º de enero de este año. En consecuencia, la AFIP deberá efectuar la devolución de las retenciones que se hubieren hecho en exceso.

Las deducciones especiales que se podrán hacer del Impuesto a las Ganancias pasan de 22.300 a 28.500 pesos; el mínimo no imponible específicamente de 6.000 a 7.500; las cargas de familia por hijos de 2.400 a 3.000 y de cónyuge de 4.000 a 6.000 pesos.

Costo fiscal de la medida para cada nivel de gobierno u organismo

La estimación oficial del costo fiscal de la medida ronda los $1.500 millones, el mismo se distribuye entre los distintos niveles de gobierno y la ANSES. Basándonos en el Laberinto de la Coparticipación que distribuye la recaudación de cada impuesto entre las jurisdicciones, hemos realizado el cálculo del costo fiscal para cada uno.

Cuadro I
ORGANISMO
COSTO FISCAL (en millones)

PROVINCIAS
705,00

NACIÓN
342,84

ANSES
444,00

FONDO ATN
8,16

TOTAL
1.500,00

Así observamos que el conjunto de las provincias dejará de percibir $705 millones, suma que si la comparamos con los $41.501 millones que recibieron las Provincias del Gobierno Nacional durante el año 2006, podemos observar que la disminución representa el 1,7% de los recursos del año 2006, además si observamos el comportamiento de la recaudación del primer bimestre del corriente año, vemos que las provincias recibieron un 29% más que igual período del año 2006, lo que muestra que no estamos hablando de menos recursos sino de ceder una ínfima parte del extraordinario incremento de la recaudación que se espera este año.

También observamos en el cuadro que el Gobierno Nacional, la Administración Nacional de la Seguridad Social y el Fondo de ATN, también cederán potenciales ingresos.

Es importante aclarar que el costo fiscal que se estima es el primario/directo por aplicación de la medida, pero luego la medida impactará mejorando la recaudación de otros impuesto como el IVA e ingresos brutos de las provincias.

Costo fiscal para cada Provincia.

El Cuadro II muestra como los $705 millones se distribuyen entre las provincias, para lo cual se aplica el índice de coparticipación de cada una, pero teniendo en cuenta el efecto que produce el llamado Excedente del Conurbano Bonaerense, el que se distribuye entre las mismas con excepción de Buenos Aires.

Cuadro II

PROVINCIAS
COSTO FISCAL (en millones)

BUENOS AIRES 104,74

SANTA FE 67,32

CORDOBA 66,89

ENTRE RIOS 36,78

TUCUMAN 35,84

CHACO 37,58

MENDOZA 31,41

SGO. DEL ESTERO 31,12

SALTA 28,87

CORRIENTES 28,00

FORMOSA 27,42

MISIONES 24,88

SAN JUAN 25,46

JUJUY 21,40

CATAMARCA 20,75

RIO NEGRO 19,01

SAN LUIS 17,19

LA RIOJA 15,60

NEUQUEN 11,17

LA PAMPA 14,15

CHUBUT 10,01

SANTA CRUZ 10,01

TIERRA DEL FUEGO 8,30

CIUDAD DE BUENOS AIRES 11,10

TOTAL COSTO FISCAL 705,00

Así vemos que la Provincia del Chaco cedería como costo fiscal primario 37,60 millones de pesos, los que corresponden en mayor medida a recaudación de este año, pero que también alcanza al primer semestre del año próximo. Esta suma significa el 1,88% de los 2.002 millones de pesos que se recibieron de coparticipación durante el año 2006, el que además si lo comparamos con el 29,7% de incremento de la recaudación del primer bimestre de este año y tenemos en cuenta que en el presupuesto se esperaba solo el 10,6%, vemos que se trata de resignar una ínfima parte del excedente. En el primer bimestre del año se recibieron 53 millones de pesos más que lo presupuestado, monto superior al costo fiscal de la medida.

Perspectiva de recaudación para el período.


El Gobierno Nacional preve que lo que dejen de pagar los 800.000 empleados a los que ha beneficiado la reducción de mínimo no imponible y deducciones de personas físicas, lo compensará con creces el aumento de la recaudación de ganancias que pagan las empresas.

En 2007 vencen los quebrantos impositivos acumulados en la crisis de 2001/2002. La ley otorga cinco años para computarlos como crédito fiscal, pero ahora caduca el plazo, lo que podría superar con creces el costo fiscal de la medida.

En 2002, los pagos de ganancias de las empresas cayeron a un mínimo de 4.300 millones de pesos. Pero al año siguiente se duplicaron a 8.500 millones, reflejando la recuperación de la economía y la imposibilidad de practicar el ajuste por inflación (que en 2002 fue del 42%). En 2006, las empresas pagaron 21.819 millones en impuesto a las ganancias, un poco más del doble que las personas físicas.

Como decimos al comienzo, los 1.500 millones de pesos trasferidos a los contribuyentes están mayormente destinados a sectores con tendencia al consumo, por lo que provocará un efecto positivo sobre la recaudación del IVA e Ingresos Brutos.

El año comenzó con un 30% de incremento de la recaudación para el conjunto de las Provincias por sobre un 10,6% que se presupuestó, por lo que esta situación constituye una oportunidad para tomar decisiones que tiendan a disminuir la carga tributaria a los sectores bajos y medios, haciendo más justo el sistema tributario.

Conclusión.

Entre los efectos de la devaluación de la moneda producida en el año 2002 podemos destacar como negativo la licuación del salario real de los trabajadores y como positivo un período de crecimiento de la recaudación tributaria dado por el impuesto inflacionario y por la recuperación de la economía ante la protección de un tipo de cambio favorable. Esta situación constituyó una oportunidad para consolidar la macroeconomía del país, oportunidad bien aprovechada por el actual Gobierno Nacional, consolidando la tendencia de crecimiento de la recaudación y de la economía en su conjunto –recientemente se confirmo el crecimiento al 8,5% del PBI, como una tendencia de 3 años ya-. El segundo desafío constituye la distribución de ese crecimiento entre los argentinos y la consecuente recuperación del salario real de los trabajadores. La medida de aumentar el mínimo es una de las tantas medidas que deberían formar parte de un proceso de distribución de la riqueza en nuestro país, y seguramente se deberán realizar otros debates sobre la cuestión tributaria y el consumo e ingreso popular.

En cuanto a la baja en los futuros ingresos del Estado, queda bien demostrado que de ninguna manera debería generar preocupación a los administradores de la cosa pública las consecuencias de esta medida, pero de ser así, el Gobierno Provincial podría buscar incrementar su recaudación fiscal revisando los muy bajos impuestos que pagan los dueños de miles y miles de hectáreas de suelo chaqueño, como ejemplo.

Creemos que la reacción del Gobierno del Chaco al caracterizar como un mal negocio esta medida y cuantificar el costo fiscal un 100% más que lo real, está teñida de una falta de seriedad y busca confundir a la opinión pública y a los sectores que disputan una recomposición salarial, evidenciando un visión meramente economicista por sobre los beneficios sociales que esta medida trae para la clase trabajadora.

Siempre pensamos que no era la forma y que es necesario dar la discusión salarial buscando el consenso, la adopción de prioridades públicas y permitiendo un libre acceso a la información financiera por parte de los ciudadanos chaqueños.